Aracelly Ramírez, madre cabeza de hogar. Tiene a cargo cinco hijos y una nieta. La casa en la que viven tiene sólo dos habitaciones, por lo que se presenta un problema de hacinamiento y es riesgoso para las personas que habitan en ella. Por el momento Aracelly no puede trabajar puesto que se encuentra en tratamiento de cirugía porque tiene un tumor en el estómago.
La Corporación Diocesana brindó su ayuda a esta familia construyendo una habitación para que pudieran distribuir mejor el espacio donde los niños y Aracelly se desplacen dentro de la casa cómodamente.